Durante ese año la OEA y la Junta Interamericano
de Defensa pusieron en ejecución el plan de desminado en la República
de Nicaragua con un equipo internacional conformado por 15 oficiales
procedentes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Guatemala,
Honduras, Perú y Uruguay. Las operaciones iniciaron en mayo con
un pelotón del Ejército de Nicaragua en Sébaco, sin embargo, razones
presupuestarias obligaron a suspender la Misión ese mismo año.
La falta de fondos provocan (el retiro de la supervisión y financiamiento
internacional) que las operaciones se suspendan en diciembre de
ese mismo año.
Las actividades se reinician en Nicaragua en mayo
de 1996, bajo la responsabilidad de la Unidad para la Promoción
de la Democracia (UPD) de la Secretaría General de la OEA.
El Documento del Consejo Permanente de la Organización de los
Estados Americanos OEA/Ser.G GTIPDCA-7197 establece las responsabilidades
de cada una de las partes, de la OEA, de la JID, del país receptor,
del país contribuyente y del país donante.